En labores mecánicas puede mejorarla, pero a la hora de pensar puede no ser buena.

Laura Neira Marciales – lneira@larepublica.com.co
Es habitual que algunas personas escuchen música mientras trabajan, aunque otras dicen que no pueden concentrarse y prefieren trabajar en silencio.

Sobre esto se han hecho varios estudios. En 1972, se realizó uno titulado ‘Música: una ayuda a la productividad’, donde, como su nombre lo indica, concluían que los trabajadores rendían más al escuchar música. Sin embargo, en este estudio se observaron a los empleados de una fábrica, quienes tenían tareas mecánicas y repetitivas que podían llevar al aburrimiento a las personas.

“En 1980, Takahiro Tamesue, de la Universidad Yamaguchi, en Japón, realizó un nuevo análisis en el que se utilizaban procesos cognitivos más complejos y el resultado cambió totalmente. Tamesue analizó los procesos neurológicos de diferentes tipos de sonidos y concluyó que aunque no todos los ruidos afectan el cerebro con la misma intensidad, la mejor música para trabajar es el silencio.”

Así mismo, aseguró que entre más significado tenga el sonido, mayor intervención tendrá en la concentración de la persona. Por esto, se puede decir que escoger la música favorita de cada persona para trabajar es una mala idea.